
QUE EL CONSUMO NO NOS CONSUMA.
Lizeth López López
“Que todo entra por los ojos dicen los superficiales, lo que hay adentro es lo que vale… mira la esencia no las apariencias”
Aterciopelados.
Cada vez se hace evidente una lucha contra el paso del tiempo, en el espacio, la economía, la tecnología y hasta en el cuerpo, nos avergüenza que el tiempo vaya dejando marcas que dan cuenta de historias, vivencias; se recurren a productos para combatir ese paso del tiempo y no se tienen en cuenta las consecuencias que estos pueden acarrear en nuestra piel, en su interior; considero que si la vida nos preserva y mantiene y todavía nos ha escrito nuestra fecha de caducidad se debe aprovechar, tener en cuenta porque la vejes en estos tiempos es sinónimo de tortura, algo que castiga, que se intentar esconder o tapar. Estimo que el rejuvenecimiento viene del alma, el cuerpo no es la esencia, es el alma y esta da cuenta de lo que somos en realidad y si atentamos contra nuestro cuerpo las consecuencias en un futuro serán aberrantes.
Por otro lado, lo exterior debería pasar a un segundo plano es decir la imagen, ¿por qué demostrar algo que en verdad no somos?, es una constante urgencia por querer agradar a los demás con la apariencia física, para ser aceptados sin importar lo que asume nuestro cuerpo en cuestión de belleza, dando prioridad siempre al consumismo y por supuesto contribuyendo a la fabricación de elementos con una alta carga de alergénicos que sin lugar a dudas deterioran el órgano más grande del cuerpo, la piel y si no nos hemos dado cuenta es este órgano que más percibe el afecto y nos pone en contacto con el mundo exterior. Por otro lado se trata de tener conciencia de aquellos seres que sufren los atropellos más grandes para poder ofertar estos productos, los animales quienes no tienen esa capacidad de poder decir no, a semejante abuso.
Se trata de generar conciencia, de entender que somos seres que provienen de la naturaleza y que no hay mejor maquillaje que la esencia de uno mismo, esa sonrisa, esa alegría, los sueños que nos distinguen como mujeres que somos, y por supuesto se trata de generar conciencia, de lo que aplicamos en nuestro cuerpo, porque mientras tanto la tintura con la que se trata de borrar por un tiempo las canas contribuye a la creación de cáncer o de alérgicas difíciles de tratar. Por otro lado se trata de tener en cuenta de lo que somos, todas esas facciones de nuestro rostro dan cuenta de vivencias, un color de piel, una generación, unos momentos, una cultura que vale la pena enseñar más no esconder entre polvos y sombras.

